+18 Solo para mayores de 18 años. El juego puede generar adicción. Línea gratuita de ayuda 0800-444-4000.

Información

Juego responsable

El juego es entretenimiento con un costo. No es una fuente de ingresos, no es una solución a problemas económicos y no depende de la habilidad. Esta página explica cómo mantenerlo dentro de límites sanos y a dónde acudir si dejó de estarlo.

Los principios básicos

Solo mayores de 18 años

Toda actividad vinculada a apuestas de juegos de azar está prohibida para personas menores de 18 años en la Provincia de Buenos Aires. Los operadores habilitados están obligados a verificar la edad de sus usuarios. Si compartís dispositivos con menores, protegé el acceso con contraseña y considerá herramientas de control parental.

El juego es entretenimiento, no un ingreso

Todos los juegos de azar están diseñados con una ventaja matemática a favor del operador. En el largo plazo, el resultado esperado para el jugador es una pérdida. Cualquier dinero que destines al juego tenés que darlo por gastado desde el momento en que lo depositás, igual que el costo de una salida.

No intentes recuperar lo perdido

Volver a apostar para «emparejar» una pérdida es el comportamiento más peligroso y el más común. Cada apuesta es independiente: perder cinco veces seguidas no aumenta la probabilidad de ganar la sexta. Si sentís la necesidad de recuperar, es el momento de cerrar la sesión, no de duplicar.

Nunca con dinero que necesitás

No juegues con dinero destinado al alquiler, a las cuentas, a la comida o a la salud, y nunca con dinero prestado o con tarjeta de crédito. Tampoco jueges bajo el efecto del alcohol, de otras sustancias, ni en momentos de fuerte angustia o estrés: son circunstancias en las que las decisiones se toman peor.

Límites que conviene fijar antes de empezar

  • De dinero: un monto mensual fijo que no se amplía bajo ninguna circunstancia.
  • De tiempo: una duración máxima por sesión, con alarma incluida.
  • De frecuencia: días en los que directamente no se juega.
  • De pérdida: un tope diario que, alcanzado, cierra la sesión.

Los límites solo funcionan si se definen antes, en frío. Un límite que se ajusta en medio de una sesión no es un límite.

Señales de alerta

No hace falta que estén todas presentes. Si reconocés varias de estas situaciones en vos o en alguien cercano, conviene buscar orientación profesional:

  • Jugar más tiempo o más dinero del que se había planeado, de forma repetida.
  • Volver a jugar para recuperar pérdidas.
  • Ocultar el juego, mentir sobre lo apostado o esconder resúmenes de cuenta.
  • Pedir prestado, vender cosas o desviar dinero de gastos esenciales para jugar.
  • Irritabilidad, ansiedad o insomnio cuando no se puede jugar.
  • Descuidar el trabajo, el estudio, la familia o las amistades.
  • Sentir culpa después de jugar y aun así volver a hacerlo.
  • Intentar dejarlo sin conseguirlo.

Herramientas disponibles en las plataformas habilitadas

Los operadores habilitados deben ofrecer mecanismos de protección al usuario. Suelen estar en la configuración de la cuenta e incluyen:

  • Límites de depósito diarios, semanales o mensuales.
  • Límites de tiempo o recordatorios de sesión.
  • Pausas temporales de la cuenta por un plazo determinado.
  • Autoexclusión, que bloquea el acceso durante un período prolongado.

La autoexclusión es voluntaria y, una vez activada, no suele poder revertirse antes de cumplido el plazo. Esa irreversibilidad es justamente lo que la hace útil.

Dónde pedir ayuda

Programa de Prevención y Asistencia al Juego Compulsivo — Provincia de Buenos Aires.
Red de atención pública, gratuita y confidencial, creada a partir de un convenio entre el organismo provincial de lotería y el Ministerio de Salud de la Provincia. Cuenta con centros de atención en distintos distritos y con una línea telefónica gratuita: 0800-444-4000.

Más información y listado de centros: loteria.gba.gob.ar/juego-compulsivo.

También existen grupos de ayuda mutua y servicios de salud mental públicos. Si estás atravesando una situación de angustia intensa, hablalo con alguien de confianza y buscá atención profesional cuanto antes: pedir ayuda es una decisión, no una derrota.

Si el problema es de otra persona

El entorno familiar suele ser el primero en notar el problema y, muchas veces, el que inicia el contacto con los servicios de asistencia. Algunas pautas útiles: hablar sin acusar, no pagar deudas de juego de forma repetida, proteger las finanzas del hogar y acompañar a la persona a consultar. La línea gratuita también atiende consultas de familiares.

Nuestro compromiso editorial

  • No usamos lenguaje de urgencia ni prometemos ganancias.
  • No dirigimos contenido a menores de 18 años ni a personas autoexcluidas.
  • No publicamos promociones cuyas condiciones no podamos verificar.
  • Mantenemos visible la información de ayuda en todas las páginas del sitio.